OVO, que significa “huevo” en portugués, como símbolo del nacimiento y la vida, es un relato sobre una prolífica y colorida comunidad de insectos cuya muy ordenada existencia se ve interrumpida con la aparición de un huevo misterioso. Un peculiar insecto desgarbado emerge; el visitante queda impresionado con una catarina especial y entonces, se desenvuelve una historia de amor.
OVO consiste en un deslumbrante despliegue de acrobacias, incluyendo un magnífico acto en el trapecio volador, durante el cual los acróbatas se elevan hasta 14 metros, la mayor altura jamás alcanzada bajo la gran carpa del Cirque du Soleil.